martes, 6 de marzo de 2018

Un tsunami inesperado, ciertamente muy deseado…

Hace tiempo que el movimiento social de estos diez últimos años pareciome que se apagó o se ralentizó o se quedó fuera de los medios…o sencillamente, una servidora se amustió un poco por todo el panorama tan desalentador (lo típico…”que se movilicen los demás que yo me he cansao”). Que si me roban, que si te roban, que si nos roban. Que me privatizan, te privatizan, nos privatizan. Que me recortan, te recortan, nos recortan. Que se ríen de una, que se ríen de ti y que se ríen de todos. Pero ¡Ay, amig@s! que esta peli no se ha terminado. Me llena de Orgullo y Satisfacción, y de muchísima Emoción ver cómo una nueva ola de indignación levanta de nuevo las calles y vuelve a motivarnos y a arrastrarnos. Nuestros Mayores, nuestros Yayoflautas, nuestros Pensionistas, luchadores impenitentes por sacar a este país del chabolismo, el analfabetismo, la miseria de tantos y tan larguísimos años tristes y grises. Esos currantes y currantas, aguerridos en tantas batallas domésticas, laborales y sindicales (de cuando el sindicalismo era de verdad)…ellos que deberían dedicarse a vivir la vida, sino loca, si muy relajada y tranquila tienen que calzarse las pancartas, la indignación y salir a pelear por lo suyo, lo tuyo y lo nuestro… 
Hace unos días me reencontré con compañeras de un hospital público donde tuve el honor de trabajar hace tiempo. Digo el honor porque, a pesar de todo, tuve la oportunidad de comprobar la maravillosa labor y empeño que pone la gente por sacar el trabajo con la mayor eficacia y dignidad posibles. Y aunque en todos lados se cuecen habas…En lo público se trabaja, doy fe por lo que he visto y por lo que yo misma tuve que currar. Te dejas la piel por dar un servicio a la ciudadanía de calidad, con todas sus carencias, defectos, retrasos, etc. Pero ahí se curra…el hospital es de todos, lo alimentamos entre todos. Pues comentando con estas compañeras salió el tema de las pensiones y quedéme muerta cuando me confesaron su preocupación por el mal fario que presenta el futuro de las pensiones…siendo personal fijo de un organismo público y con muchos años ya cotizados a las arcas estatales. Palabras textuales…se está privatizando todo poco a poco para convertir lo Público en minimonopolios privados, donde lucrarse a gusto toda la corte de paniaguados parásitos del mundo empresarial. Si esto sigue así, ni siquiera el personal fijo o funcionario tiene asegurada la jubilación digna. Los pelos como escarpias de pensar en las legiones de autónomos, eventuales, fijos discontinuos, temporales por semanas, días, horas.  Se me viene a la mente una horda de desarrapados (en la cual empiezo a incluirme) haciendo cola en la iglesia de Mensajeros de la Paz. 
Ahora mismo ver a los Mayores salir a la calle a defender lo suyo, lo mío y lo tuyo es lo único que me da un poco de fuelle y esperanza. Así pues, como mínimo espero poder salir con ellos y buscar mi hueco a su lado, como antes lo hice en otros colectivos sociales, que a la postre siguen siendo uno…el que componemos tod@s...No les dejemos solos. 
Gracias Yayos… 
Y gracias a la P.A.H. porque siguen en pie dando apoyo a las familias sin descanso.

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