Deseo daros la bienvenida a mi blog a todos aquellos que lo visitéis y deseo daros las gracias a todos aquellos que os quedéis.
sábado, 24 de noviembre de 2018
Gervasio Sánchez...
Gervasio Sánchez nace en Córdoba, en 1959. Licenciado en 1984 en
Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad
Autónoma de Barcelona, ha trabajado desde entonces como periodista
independiente para diferentes diarios y revistas. Especializado en conflictos
armados, y vinculado al "Heraldo de Aragón", desde 1988, ha trabajado
como enviado especial de este periódico en la Guerra del Golfo (1990-1991).
Asimismo, ha cubierto los distintos conflictos armados en la antigua
Yugoslavia, África, Asia y América Latina. Entre 1992 y 1996 viajó a Bosnia en
diversas ocasiones y entre 1994 y 1999 centró su trabajo en Ruanda y Somalia,
además de Bosnia. En 1997 comenzó el proyecto “Vidas Minadas”. Es hijo adoptivo
de Zaragoza, en reconocimiento a su meritoria labor fotográfica, por su
sensibilidad social y su denuncia de los horrores de la guerra. En 1998 es
nombrado "Enviado Especial de la UNESCO por la Paz". Obras: Vidas Minadas. Kosovo, crónica de la deportación. Niños
de la guerra. Los Ojos de la Guerra. La caravana de la muerte: Las víctimas de
Pinochet. Cinco años después: Vidas Minadas. Sierra Leona: Guerra
y Paz. Diez años después: Vidas Minadas. Desaparecidos.
![]() |
Gervasio Sánchez
|
jueves, 15 de noviembre de 2018
Un rayo de Sol…Ohhh, Ohhh, Ohhh…
Aunque me empecino en pensar que los sueños no se cumplen nunca y que son
una pérdida de tiempo que acaban “como el cuento de la lechera”…Pues resulta
que a veces son tozudos y se cumplen a pesar de los pesares. Uno que se cumplió
antes incluso de olvidarlo en un cajón fue “El de tener frente a mi ventana una
hermosa hilera de árboles”, creciendo rotundos y ocultando poco a poco las vías
del tren. (Igual rescato el sueño de ver crecer un bosque justo detrás de las
mismas vías por si se cumple, hay ya algunos árboles, que han decidido
intentarlo de motu proprio justo frente a la susodicha ventana. Lo que les
agradezco de corazón por su valentía y considerándolos ya parte de mi familia).
Otro de mis sueños, aparcado en el fondo del cajón desde que osó pasar por mi
mente, era encontrar alguna forma de inculcar a la gente, a la comunidad, a
todos los vecinos de todos lados Urbanidad, Respeto, Convivencia y Empatía. Lo
desdeñé desde el principio por parecerme completamente inviable viendo el
panorama de ruidos, golpes, voces, portazos, músicas, martillazos, etc. a
cualquier hora de cualquier día. Y hete aquí, que una iniciativa del
ayuntamiento de una ciudad modesta, medio ciudad-dormitorio, en crecimiento
constante, absorbiendo diversidad e intentando no quedarse rezagada y dejar de
ser dormitorio para convertirse en hogar: pues deja en el buzón un folleto que me ha cautivado.
Cuántas veces no hubiera escrito e ilustrado yo misma estos párrafos que, a
continuación, comparto. Sólo espero que este sueño sea lo suficientemente
tozudo como para hacer que estas ideas sean comprendidas, aceptadas y realizadas
en aras de beneficiar la convivencia de tod@s en este nuestro planeta. Gracias.
sábado, 13 de octubre de 2018
Diversión con Banderas…
Cierto día, viendo la serie americana
The Big Bang Theory me sorprendió una escena que me resultó increíblemente
surrealista. El Dr. Sheldom Cooper y su novia la Dra. Amy Farrah Fowler
presentaban por intenet su programa “Diversión con Banderas”, donde explicaban
cada día la bandera de un país. A bote pronto me pareció el colmo del
aburrimiento, y un bodrio engendrado por dos supercerebros cansados de tanta
intensidad investigadora. A la par que iba aficionándome a ver de vez en cuando
algunos capítulos de estos aparentes locos inteligentísimos, comencé a buscarle
el punto interesante a “Diversión con Banderas”. Confieso que ver a la
superneurocientífica embelesada, dándolo todo para hacer un programa
interesante a sus videovidentes y compartir semejante honor con su amado
Sheldom, me conmueve…Lo cierto es que no soy fan de esta serie pero sí que me
aporta momentos de tranquilidad y sonrisa a ratos.
Y últimamente se me viene mucho a la
mente el tema Banderas, pero sin diversión. Entiendo que un trozo de tela con
unos colores y unos símbolos determinados sean el distintivo de una tierra.
Entiendo que esos colores representen a un pueblo, a una cultura, a una raza.
Entiendo que un pueblo se sienta orgulloso ondeando los símbolos de lo que
representa su mundo. La Cultura de cada uno
es un tesoro a guardar para transmitir a las generaciones venideras y
que no se olvide de dónde venimos. La
Cultura es un tesoro para compartir y así enriquecer a otros pueblos, que a su
vez ofrecen y enriquecen el tuyo. La Cultura es un ente que evolucionando de
forma sana, honesta y transparente puede unir, tender puentes, y sanar las
infecciones que provocan tantas fronteras llenas de suturas que resisten a base
de violencia y fuego.
Por lo visto las Banderas también
sirven para ofender. Las puedes quemar, las puedes pisotear, escupir, arrearle
con las chanclas, limpiarte el trasero con ellas y así hacerle saber a los
paladines de esos colores que desprecias su cultura, su tierra, y si se tercia
también su vida. Ver en las calles a “personas” zurrarse hasta matarse por
ostentar diferentes colores para defender a su equipo deportivo pone los pelos
de punta. Ver a personas morir tiroteadas envueltas en sus banderas para
defender su tierra y la vida de l@s suy@s, que son los de todos, hace que duela el corazón. Me resisto a pensar que pertenezco
a una especie mortífera cuando existen seres humanos tan íntegros que te dan su
sangre y hasta su vida altruistamente. Pero sinceramente no sé cómo puedes
volverte a casa tan pancho después de haber
hecho todo lo posible para que aquell@s, que aun siendo parte de ti mism@, se sientan despreciados,
amenazados, vejados o sean asesinados.
Gracias
Dr. Cooper y Dra. Farrah Fowler por obsequiarme con un punto de vista
diferente…aunque los seguidores de su programa no se prodiguen mucho…
![]() |
A.D.A. 1980
|
sábado, 29 de septiembre de 2018
martes, 11 de septiembre de 2018
Recomiendo…
Representación del Motín de Aranjuez…Más de 170
vecinos del Real Sitio y Villa de Aranjuez dan vida cada año a la crónica que
recogen los “Episodios Nacionales” de Benito Pérez Galdós, que narra el
descontento popular, las intrigas de la corte, la caída del ministro
afrancesado de Carlos IV, Manuel Godoy, la abdicación del monarca y la
ascensión al trono de su hijo Fernando VII. La escenificación del Motín tiene
lugar en la Plaza de Parejas y el Palacio Real se convierte en el escenario del
levantamiento popular. En una explanada de más de 7.000 metros cuadrados la
espectacular representación de los hechos que se desarrollaron entre el 17 y el
19 de marzo de 1808 traslada a vecinos y visitantes a la España de la corte de
Carlos IV. Los ciudadanos de Aranjuez representan anualmente con gran orgullo
este espectáculo, dirigido por el reconocido director teatral Francisco
Carrillo, que ha venido a dar nombre a las Fiestas que cada septiembre se
celebran en Aranjuez.
Historia: Se caracterizó
por ser una revuelta popular llevada a cabo por el pueblo y respaldada por el
entonces Príncipe de Asturias, que sería el futuro rey Fernando VII. Este hecho
iba en contra, principalmente, del primer ministro y mano derecha del rey
Carlos IV, llamado Manuel Godoy, ya que en realidad, él era el principal
causante de la política española del momento. Todo vino causado por una serie
de acontecimientos relacionados con las alianzas que primero mantuvo Manuel
Godoy con Inglaterra y después con Francia, en manos de Napoleón
Bonaparte. Todo esto lo venía observando Fernando VII con, aparte, celos e
indignación. No veía con buenos ojos la política de Godoy y además notaba que
el primer ministro controlaba a su antojo a su padre, el rey. El culmen llegó
cuando, según el Tratado de Fontainebleau, en 1807, España, bajo la
autorización de Godoy, permitía el acceso de las tropas de Napoleón a través
del país con la excusa de invadir Portugal, aliados de Inglaterra, ya que era
más sencillo así que por mar, donde las tropas portuguesas eran más fuertes.
Este tratado contemplaba el reparto de Portugal entre Francia y Godoy
(nombrarían a Godoy rey del Algarve). Al ir avanzando por España las tropas
francesas, los españoles se dieron cuenta de las verdaderas intenciones de
Napoleón: Invadir España. En 1808 la situación era insostenible y la familia
real, aconsejada por Manuel Godoy se retiró a Aranjuez, ya que si ocurría lo
peor, era mucho más sencillo salir desde este municipio camino a Andalucía y de
allí coger un barco camino a las colonias americanas, que de Madrid capital.
Básicamente lo mismo que hicieron los reyes de Portugal tiempo antes. Esto ya
se rumoreaba y al pueblo de Aranjuez no le gustaban esos rumores ya que si
Godoy se llevaba a los reyes de Aranjuez, de qué vivirían ellos el resto del
año, ya que estas personas se mantenían prácticamente de las Jornadas
Primaverales, que era la temporada que, desde tiempos de Felipe II, los reyes
pasaban en Aranjuez. Esto aumentó el fervor de los partidarios de Fernando VII
y decidieron asaltar el Palacio de Godoy en Aranjuez para apresarle. Acudieron
de madrugada con toda clase de artilugios de los que disponían, como palos,
picos, palas, etc. El palacio del primer ministro fue saqueado pero la finalidad
era encontrar al susodicho, el cual se encontraba escondido. Finalmente al ser
hallado, lo llevaron apaleado hasta un cuartel cercano a Palacio Real. A Carlos
IV no le quedó más remedio que tomar las riendas, la primera medida fue
desposeer a Godoy de sus poderes, asumiendo él mismo el control del Ejército y
la Marina. Finalmente Carlos IV no tuvo más remedio que abdicar en favor de su
hijo, Fernando VII, y de esta forma salvar la vida de Manuel Godoy. Días
después, el 23 de Marzo de 1808, los franceses llegaban a Madrid y Murat,
cuñado de Napoleón, se encargó mediante tretas de declarar nula la abdicación
de Carlos IV. Este hecho sería conocido a posteriori como las Abdicaciones de
Bayona, de modo que ni Carlos IV sería rey, ni Fernando VII tampoco. El período
conocido después como la Guerra de la Independencia contra Francia y la
regencia de José I Bonaparte, hermano del Emperador Napoleón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)















