Un nuevo encargo llegó a mis manos. Complicado, por ser algo
poco conocido para mí, aunque por lo que he visto es bastante popular…e intuyo
que viene de tiempos muy lejanos. En esta ocasión, la propuesta se vincula con
la devoción cristiana. Una amiga, creyente y practicante católica, tuvo el
impulso de indagar por internet alguna idea para poder llevar consigo a los
santos de su devoción. Y, una vez confeccionada la pieza para mi amiga, mi
madre se entusiasmó y me pidió que elaborara otro para una amiga suya. El
objeto de éste entusiasmo es un oratorio de bolso o devocionario portátil. Consiste en una cartera “desplegable” en
forma de cruz donde guardar objetos de culto como estampas, medallas, rosarios
y elementos bordados que ornamentan todo el conjunto. Así, son fácilmente
transportables, y se tienen a disposición para cualquier momento de oración.
Y aunque a bote pronto me entra cierta inquietud al abordar
algo tan peculiar y personalizado, me lanzo a ello y veo qué sale. El proceso
es largo hasta llegar al diseño definitivo. Y se me ha hecho complejo por el
formato de las piezas a integrar y coser.
Pero soy muy tenaz así que, de nuevo conseguí elaborar un segundo
oratorio para una señora de Murcia que está emocionada y deseando utilizarlo
para sus momentos de recogimiento.
El resultado me ha
sorprendido gratamente de nuevo…
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| A.D.A. 2026 |