Una nueva propuesta llegó a mis manos. Complicada por el tejido de la pieza y aparentemente infinita por la frondosidad de la Primavera. En esta ocasión, la propuesta se vincula estrechamente con desafío para configurar un proyecto de naturaleza en su esplendor. Puntada a puntada fue surgiendo un jardín en el que asoman algunos de sus habitantes, disfrutando de su vida cotidiana en la espesura de tallos, flores y hojas. Ha sido muy laboriosa, cientos y cientos de puntadas entretejiéndose para dar la textura necesaria a cada elemento. Y, de repente, un día llega la puntada final…Hay que recoger el cajón de hilos desparramados, dar descanso a las manos, sanar los dedos y desentenderse un rato de las gafas por fin. La sensación de paz una vez acabado un trabajo es harto grata pues es la misma, imagino, de haber llegado a meta…Aunque, antes de que esa paz se convierta en cotidiana, una nueva meta se vislumbra a lo lejos.
En fin, el jardín voló a su destino
y anda paseándose por ahí…
@cardamomo_segovia, gracias
siempre por vuestras propuestas creativas.








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